viernes, 22 de octubre de 2010

COMO UNA COPA DE CRISTAL






como una copa de cristal que se llena y se vacia se puede acariciar con el gesto de la bebida y se puede destrozar con una ligera presion de los dedos contra la palma de la mano que se puede llenar del mas exquisito vino y que puede llegar a contener los mas terribles venenos que se lo digan a hamlet como una copa de cristal que canta si es bien acariciada que cruje si es pisada con horrible chillido de cristales bajo la suela que se ve medio llena que se ve medio vacia como una copa de cristal



* Fotografía: Chema Madoz.

lunes, 4 de octubre de 2010

MALOS TIEMPOS PARA LA LÍRICA






Allí estaban y ella los vio.
Por un instante, un sólo segundo quizás, su ánimo cambio de forma radical.
La alegría de un día de domingo, soleado y apacible, rodeada de gente, sintiéndose en compañía, con ánimo de disfrutar de las novedades que le estaba deparando el día.
Al verles, un sentimiento de tristeza repentino, de súbita ternura empañada por unas lágrimas que no se dejaron ver, una soledad al ser consciente de ser la única que les miraba viéndoles realmente.
Casi corriendo se alejó (¿metro o cercanías? ¡Deprisa, que nos dejan atrás!).
Pero volvió la cabeza, lo justo para observar el amor que desprendía la pareja.
Un amor que se desparramaba sobre aquellos que se dejaban amar.
Amor por la música.
Amor por una fe nunca perdida, siempre presente.
Amor a cualquier edad, en cualquier momento, en la circunstancia que sea.
Amor incombustible.
Un anciano toca con pasión un violín mientras su anciana esposa sostiene las partituras con paciencia y amor.
Las estampas de Jesucristo y la Virgen no son suficientes para sobrevivir en tiempos de crisis.
Si los veis no dejéis de mirarles.
Puede que desaparezcan en breve.
Su amor permanecerá en nuestra memoria.



* Fotografía: El violín de Ingres (Man Ray, 1924).

miércoles, 29 de septiembre de 2010

¡VENGAN LOS GALLOS!





martes, 7 de septiembre de 2010

PAÑUELOS DE PAPEL




Toma. Le acercó un pañuelo de papel para que se enjugase las lágrimas. Cuando lo sujetó con los dedos y empezó a abrirlo se dio cuenta de que un dibujo captaba su atención discretamente. Unas nubes hechas con puntos adornaban las esquinas, con un sol que luchaba por escapar de sus redes y lucir radiante. ¿Ves? Se puede llorar de alegría. Las lágrimas no tienen por qué ser síntoma de algo malo. Un pañuelo de papel con loción de aloe vera y un sol primaveral no ha de secar lágrimas de desesperación o de tristeza. No. Un pañuelo de papel con loción de aloe vera y un sol primaveral está destinado a momentos de alegría y felicidad. Porque el momento que ellos estaban viviendo así era. Al fin se habían encontrado. Al fin sabían lo que era llorar de alegría.




* Texto: bolboreta. Imagen extraída de http://soletas.blogspot.com/2010/07/nunca-fue-cierto.html


martes, 6 de julio de 2010

...







viernes, 2 de julio de 2010

viernes, 18 de junio de 2010

(Pongánle el título que quieran).






Nada que añadir.



* Fotografía: bolboreta.